Marc Chagall es uno de
los pintores judíos del siglo pasado, más conocidos por el gran público
internacional. Nace en Vitebsk en 1887, llega a temprana edad a Paris, ciudad
en la que se encontraba “el Taller”, la escuela, para todos los pintores, o
aquellos que querían ser pintores y que llegaban, con o sin recomendación, a la
gran urbe francesa.
Chagall ya había
aprendido a pintar en su natal Rusia. Se había inspirado en la vida de su
pueblo en las aldeas ucranianas. En los personajes fascinantes de los judíos de
los “Shtetlaj”, en sus rituales y costumbres. En sus “Rebbes” vestidos con
Caftanes, pero también en sus vacas y otros animales que poblaban las
atractivas aldeas. Su estilo era diferente desde un principio, más realista.
Eso fue, relativamente su rápido éxito.
Aprendió sobre todo a
pintar la pobreza, con colores atractivos, y a veces hirientes que convertían
sus telas en una amalgama de colores.
Su nombre original era
Moishe Shagal y en 1915 se casa con Bella Rosenfeld y el siguiente año tienen
una hija a la que llamaron Ida.
En París vivía como todos
los pintores de esta época en Montmartre donde era también el nido y el cunero
del arte impresionista. No necesitaba modelos, por que estos estaban grabados
en su mente. Tuvo éxito, sin tener que esperar, como muchos otros pintores,
años para tener una clientela. Fue un éxito porque sus cuadros eran diferentes
a lo que había en el mercado en esta época.
Esto no era usual, ya que
los jóvenes pintores de todas partes de Europa, tenían que esperar, muchas
veces años, para poder vender su obra.
En 1907 se traslada de su
natal Vitebsk a San Petesburgo, capital del Imperio Ruso, donde estaban los
clientes potenciales a los que podía aspirar a venderles su obra.
Efectivamente, tres
coleccionistas judíos le encargan una serie de pinturas y lo renumeran bien,
luego lo visitan en Paris y le compran mas obras, que son enviadas a Rusia.
Estos cuadros se encuentran actualmente en el museo del Hermitage de San
Petersburgo, después de que fueron confiscados por las guardias rojas y los
marineros revoltosos que se encontraban a bordo del acorazado “Aurora”, anclado
en el río Neva.
Es interesante notar que
en las turbulentas semanas de la revolución de 1917, Lenin y Trotski dieron
ordenes de cuidar y proteger cuadros y objetos valiosos que ya estaban en los
museos existentes y aquellos que se requisionaban de particulares burgueses y
nobles, precisamente ahora que iban a pertenecer al pueblo liberado, quién
tenía que aprender a cuidar lo que era suyo.
En 1921 el Ministro de
Cultura Soviética lo invita a regresar a Vitebsk y hacerse cargo como Comisario
cultural y fundar una escuela para aspirantes a ser pintores.
Puso inmediatamente manos
a la obra, con gran entusiasmo, pero después de tres años, en 1924, a la muerte
de Vladimir Lenin, renuncia y regresa a Paris.
Sus obras principales se
encuentran en los grandes museos de Europa, Estados Unidos y en Israel. El
museo Artemisa en Madrid, España. El museo Metropolitan en Nueva York, en el
Museo de Arte Moderno de la misma ciudad. Museo Municipal de Tossa de Mar en
España. En Paris hay obras suyas en el museo Quai D´orsey.
Por encargo del gobierno
francés, pinta la bóveda principal de la Opera de Paris. Realiza lo mismo en la
bóveda de la Metropolitan House Opera de Nueva York. En 1959 entregó doce
vitrales para decorar la entrada principal del Hospital Hadassa en Jerusalem.
Se relaciona con el
pintor judío italiano Amadeo Modigliani, una amistad que iba a durar toda una
vida.
Durante la Segunda Guerra
Mundial, los alemanes ocuparon más de la mitad del territorio francés. Marc
Chagall abandona Paris y se refugia primero en Marsella, desde donde logra
salir a los Estados Unidos con la ayuda del periodista estadounidense Varian
Fry y del State Department quiénes le ayudan a escapar y llegar a Nueva York,
ciudad en la que pasa los años de la guerra. Inmediatamente después de la
liberación de Paris regresa a su estudio en Montmartre.
Después de una larga,
fructífera y productiva vida de trabajo, muere en Saint-Paul de Vence, Francia,
el 28 de marzo de 1985.
Es, definitivamente, una
de las glorias del pueblo judío, su trabajo se puede encontrar en los museos
más importantes del mundo. Una aportación del pueblo judío a la cultura de la
humanidad.
Jean Louis Prat: “Marc
Chagall es un artista atípico. Desarrolló a lo largo de todo el siglo XX una
obra externa a todo el movimiento, a todas las escuelas”.
Fue probablemente uno de
los pintores más productivos. Algunos lo comparan con los pintores Españoles
como Pablo Picasso y Jean Miró.